La Plaza de España (Piazza di Spagna) es uno de los espacios públicos más distinguidos, pintorescos y conocidos de Roma, célebre por su monumental escalinata de 135 peldaños de travertino que une la plaza con la imponente iglesia francesa de Trinità dei Monti en lo alto de la colina del Pincio.

Puntuación del Monumento

4.8

Elegancia Romana

★★★★★

La Escalinata y la Fuente de la Barcaza

La escalinata fue inaugurada por el Papa Benedicto XIII con motivo del Jubileo de 1725 para conectar la embajada española ante la Santa Sede (situada en la base de la colina) con la iglesia francesa en la cima. A los pies de la monumental escalinata se encuentra la singular Fontana de la Barcaccia (Fuente de la Barcaza), una obra maestra barroca esculpida por Pietro Bernini y su famoso hijo Gian Lorenzo. Su diseño imita un barco de carga semi-hundido, ideado para aprovechar la baja presión de agua que llegaba al acueducto en ese punto exacto.

Normas Importantes para Turistas

Para preservar este monumento histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, está estrictamente prohibido sentarse a comer o beber en la escalinata. La policía patrulla la plaza continuamente y puede imponer multas muy elevadas a quienes se sienten en los escalones.

Preguntas Frecuentes al visitar La Plaza de España y la Escalinata de Trinità dei Monti: Elegancia y Moda en el Corazón de Roma

La mejor época del año para visitar Roma y este monumento es a mediados de primavera (abril y mayo) o durante el otoño (octubre y noviembre). Durante estos meses las temperaturas son bastante templadas, oscilando entre los 15°C y 25°C, evitando el calor abrasador del verano y el viento gélido de los meses de invierno. Además, el flujo de turistas es un poco más moderado en comparación con las aglomeraciones extremas de julio y agosto.

La mayoría de los principales yacimientos y monumentos de Roma han sido adaptados en los últimos años para permitir el acceso a visitantes con sillas de ruedas o movilidad reducida. Se han instalado rampas especiales y ascensores en los niveles principales. No obstante, al tratarse de calzadas originales de época imperial (como la Vía Sacra en el Foro o la Vía Appia), el suelo empedrado puede resultar bastante irregular y desafiante, por lo que se aconseja ir con acompañamiento.

El tiempo aproximado de visita depende de la magnitud del monumento. Para espacios cerrados como el Panteón, bastará con unos 45 minutos a una hora. Sin embargo, para zonas arqueológicas masivas y abiertas como el Foro Romano, el Monte Palatino o las Termas de Caracalla, te recomendamos encarecidamente destinar un mínimo de dos a tres horas de recorrido para poder explorar todas las dependencias y detalles con la debida calma.

Planifica tu Viaje a Roma en 2026

Visitar Roma requiere una cuidadosa planificación logística, especialmente tras la reciente subida en los precios de las entradas oficiales e implementaciones de reservas obligatorias con franjas horarias estrictas. Te recomendamos hacer una lista de los monumentos que deseas visitar en cada jornada de viaje para evitar desplazamientos innecesarios. Roma es una gran ciudad museo al aire libre, y gran parte del encanto consiste en pasear por sus calles históricas de travertino descubriendo iglesias barrocas escondidas y heladerías tradicionales entre visita y visita.

No olvides tampoco cuidar tu hidratación: en las calles de la urbe encontrarás cientos de nasoni, pequeñas fuentes públicas de hierro que distribuyen agua potable fresca de manera totalmente gratuita directamente desde los acueductos antiguos, por lo que te bastará con llevar una botella reutilizable en tu mochila.