El Monte Palatino es la colina más céntrica de las siete que componen Roma y uno de los yacimientos arqueológicos más antiguos y cargados de leyenda de toda Italia. Fue en este lugar donde, según la mitología romana, una loba amamantó a los gemelos Rómulo y Remo, y donde Rómulo fundó la ciudad en el año 753 a.C. tras asesinar a su hermano.
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Cuna de Reyes
La Colina de la Realeza y la Aristocracia
Durante la época republicana, la colina del Palatino se convirtió en la zona residencial más codiciada y exclusiva de Roma debido a sus vistas privilegiadas y al aire más limpio. Políticos de la talla de Cicerón y Marco Antonio construyeron allí sus mansiones. Tras la caída de la República, el emperador Augusto decidió establecer allí su casa oficial, iniciando una tradición donde los sucesivos gobernantes imperiales erigieron palacios tan grandiosos que la palabra "palacio" deriva directamente del término "Palatino".
Qué ver en el Palatino
- El Palacio de Domiciano (Domus Flavia y Domus Augustana): El inmenso palacio imperial que ocupaba gran parte de la colina, dotado de grandes fuentes, salas de banquete y el famoso Estadio del Palatino.
- La Casa de Livia y Casa de Augusto: Habitaciones que conservan hermosos frescos decorativos originales de la época del primer emperador y su esposa.
- El Museo Palatino: Un pequeño museo dentro de la colina que expone esculturas, herramientas y restos encontrados durante las excavaciones arqueológicas del sitio.
- Los Jardines Farnesianos: Diseñados en el siglo XVI sobre las ruinas imperiales, son unos de los primeros jardines botánicos de Europa y ofrecen miradores impresionantes hacia el Foro Romano.